La Crisis del Desconocimiento: ¿Por qué la Convivencia Escolar fracasa en manos de la Negligencia?
En el complejo ecosistema de las instituciones educativas peruanas de EB, surge un fenómeno tan recurrente como pernicioso: la deslegitimación de la convivencia escolar por parte de quienes deberían ser sus principales custodios.
Es común escuchar en los pasillos de las escuelas y en las oficinas directivas críticas mordaces que califican a la gestión de la convivencia escolar como "una pérdida de tiempo" o "una carga administrativa". Sin embargo, tras un análisis jurídico y clínico, la realidad es mucho más cruda: se opina desde la ignorancia y se critica desde la carencia.
El DS N° 004-2018-MINEDU
La gestión de la convivencia escolar no es un acto de voluntariado pedagógico; es un mandato del Estado. El Decreto Supremo N° 004-2018-MINEDU establece con claridad meridiana los lineamientos que deben regir cada institución educativa. Cuando un directivo o docente se resiste a implementar los protocolos para la atención de casos de violencia escolar registrados en la Resolución Ministerial N° 383-2025-MINEDU , no solo está demostrando una alarmante falta de Habilidades Socioemocionales (HSE) como la empatía y la asertividad, sino que está incurriendo en una omisión técnica que vulnera el interés superior del niño y el adolescente.
La falta de compromiso no es un rasgo de personalidad, es una brecha de competencias . Quien desconoce la norma, tema al procedimiento; y quien teme al procedimiento, termina por atacar la estructura para ocultar su propia incapacidad de gestión.
Imaginemos por un momento
Cerremos los ojos e Imaginemos una institución educativa donde el equipo directivo se niega a registrar un hecho de violencia escolar en el portal SíseVe, a pesar de haber sido previamente validado y usando el pretexto de "NO manchar el nombre del colegio". Aquí, el desconocimiento de la norma y la baja inteligencia emocional convergen: el directivo prioriza la imagen institucional (ego) sobre la protección del estudiante (ética). Su opinión negativa sobre el protocolo ("es mucha burocracia") es solo una cortina de humo para no admitir que carece de las facultades técnicas para liderar un proceso de atención frente a casos de violencia escolar.
Finalmente, "El aula no es solo un espacio de transferencia cognitiva, es un laboratorio de humanidad. Si el docente no es capaz de convivir con la norma, difícilmente podrá enseñar al alumno a convivir con el prójimo".
Psicólogos educativos, colega docente, señor directivo: lo invita a deponer las armas de la crítica infundada y abrazar el rigor del estudio. Descargue el DS N° 004-2018-MINEDU , capacítese en habilidades socioemocionales y deje de ser un obstáculo para convertirse en un agente de cambio . La convivencia escolar es el alma de la educación; no permita que su desconocimiento apague esa luz.
En nuestro compromiso de erradicar la violencia, recordamos que la sociedad civil y las autoridades deben actuar de forma articulada. Ante cualquier acto de vulneración, el Estado pone a su disposición la Línea 1810 y la Línea 100 . Asimismo, puede acudir a la Unidad de Protección Especial (UPE) , al Centro Emergencia Mujer (CEM) del MIMP, o a la DEMUNA de su jurisdicción para garantizar la protección de nuestros menores.